sábado, 9 de noviembre de 2013

LA FRAGATA BLINDADA NUMANCIA Y LA GUERRA DEL PÁCIFICO

En 1863 y como abanderada del resurgir de la Armada Española, muy mermada desde el estrepitoso fracaso de Trafalgar y la pérdida de poder en los territorios indianos, era bautizada en la ciudad francesa de Tolon, la fragata que por nombre rendía homenaje a la ciudad sublevada en las tierras de Soria contra los ejércitos del Imperio Romano. La fragata Numancia era un avance necesario, pues la política de exaltación patriótica con la que O'Donnell comulgaba, no podría triunfar sin una renovación de su flota militar.
El futuro ahora, iba ligado a navíos recubiertos de hierro y propulsados a vapor gracias al carbón.
Pero como ya se sabe "la potencia sin control, no sirve de nada" y si esta fragata pasó a la historia naval española fue por la pericia de su capitán Casto Méndez Núñez en la Guerra del Pacífico.

Fragata blindada Numacia
La mecha de esta guerra se encendió tras una serie de malentendidos y el suceso determinante de Talambo (1863), ciudad peruana donde se produjo un altercado entre un terrateniente y varios colonos que provenían de las vascongadas, que terminó con uno de los últimos asesinado. Viendo que las tensiones empezaban a ser cada vez más altas, y tras la toma de las islas Chincha por parte de la marina española en 1864, el gobierno de Isabel II mandó a la Numancia a unirse a la escuadra del pacífico.

Casto Méndez Núñez

Ya desde el primer momento y sin disparar ninguna bala la fragata mostró su dominio, pues tras las prácticas de acorazados franceses e ingleses, se había llegado a la conclusión de que este tipo de buques todavía no estaban diseñados para distancias tan largas como las que iba a llevar a cabo este navío, que parte desde Cádiz el 4 de febrero de 1865 y atraca en Valparaiso (Chile) tras varias escalas el 28 de abril. De allí parte hacia El Callao (Perú) donde se reúne con el escuadrón naval a las ordenes del vicealmirante José Manuel Pareja.

Pero poco le duraría este estatus a Pareja, la captura de la goleta española "Covadonga" , por parte de la fragata chilena "Esmeralda", supone tal deshonra para el vicealmirante que termina suicidándose poco después. Pues Chile que hasta el momento le había proporcionado apoyo logístico a la corona española, explotó al ver el trato que estaban recibiendo sus colegas del norte y declaró la guerra tras el revuelo que formaron los hechos en la opinión pública.

Bombardeo a Valparaiso


 A partir de lo sucedido el escuadrón pasa al mandato de Méndez Núñez. Varios son los intentos de batirse con la flota en coalición chileno-peruana en el archipiélago de Chiloe pero estos rehuyen la partida.
 Y entonces las noticias desde España no se hacen esperar, el gobierno se impacienta y manda bombardear Valparaiso, cuyo puerto era excesivamente vulnerable. Este hecho a Méndez Núñez no le debió parecer muy gallardo, pues envió una misiva avisando cuatro días antes del sitio para poder evacuar a la población civil. El gesto escandalizó a los mandos estadounidenses e ingleses que intentaban mediar en el conflicto y tal postura les obligó a amenazar con intervenir, pero Méndez no se arrugó y entonó la famosa cita :

<<España prefiere honra sin barcos, a barcos sin honra>>

Este ataque no quedó impune internacionalmente y como ellos mismos sabían, recibieron numerosos reproches.A Méndez Núñez, que era hombre de honor no le sentaron bien las críticas, y sin pensarlo dos veces puso rumbo al puerto más fuerte y mejor fortificado del Perú, El Callao.

Pintura de Rafael Monleón que representa el bombardeo de El Callao 

Al contrario que en Valparaiso donde la Numancia no participó activamente, en El Callao fue parte decisiva de la heroica contienda. Así el 2 de mayo de 1866 se presentó batalla y durante 6 horas se escucharon los cañonazos. El afán de la fragata y su capitán era tal, que llegó a encallar por intentar aproximarse más a las lineas que desde tierra respondían los ataques, en este movimiento resultó herido Méndez y la fragata recibió numerosos impactos, pero aun así el escuadrón del pacífico consiguió la victoria reduciendo a tres, de 56, los cañones operativos del puerto de El Callao. El balance de caídos en el enfrentamiento fue favorable a España y tras este suceso se retiraron primeramente a Manila y después a costas gaditanas donde atracaron en septiembre de 1867.

Casto Méndez Núñez herido durante el ataque
La fragata Numancia participó en otras muchas misiones después de esta, y se proclamó como el primer buque blindado en dar la vuelta al mundo, merito por el cual se ganó el siguiente lema:

In loricata navis quae primo terram circuivit


Como detalle final, el Museo Naval en Madrid, conserva una de las placas de blindaje perteneciente a la banda de estribor de la fragata Numancia, que fue alcanzada por un proyectil tipo Blakely de 500 libras en el combate de El Callao.








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